La Escuela Cristiana Vasca desde sus orígenes, y de eso hace ya más de un siglo, ha contribuído de manera decisiva en la escolarización del pueblo vasco. Desde un proyecto educativo, inspirado en los valores del Evangelio y abierto a constituirse en un foro de diálogo entre fe, cultura y vida, ofrece una educación acorde con las exigencias técnicas y pedagógicas propias de una escuela moderna y siempre sensible a los cambios emergentes.
Como escuela de hoy, enraizada y cimentada en la sociedad vasca, asume el pluralismo lingüístico y cultural de Euskal Herria incluyendo entre sus prioridades educativas el dominio del euskera y el conocimiento y vivencia de la cultura vasca.